Ni seguridad, ni derechos

En México, la ‘guerra’ (redenominada oficialmente hace un año ‘estrategia’) contra el crimen organizado que lanzó el presidente Felipe Calderón en 2006 ni ha dado más seguridad a los ciudadanos ni ha garantizado sus derechos, solo se ha traducido en ejecuciones, desapariciones y torturas.

Lo dice la organización Human Right Watch en su último informe, un texto muy crítico con la actuación de las fuerzas de seguridad y que documenta 170 casos de tortura, 39 desapariciones y 24 ejecuciones extrajudiciales cometidas en los 5 estados donde realizó sus investigaciones durante dos años: Baja California, Chihuahua, Guerrero, Nuevo León y Tabasco. Estos casos parecen ser la punta del iceberg de una política anticrimen que muchas veces viola el Estado de Derecho porque recordemos que dos de los estados más peligrosos en estos momentos, Tamaulipas y Veracruz, no están incluidos, como tampoco otros donde la violencia es intensa como Sinaloa, Estado de México o Coahuila.

El informe no tiene desperdicio. Habla de cómo el Estado mexicano se ha olvidado de la presunción de inocencia y considera que la gran mayoría de las 45.000 muertes vinculadas al narco son hombres, mujeres y niños que en ‘algo’ estarían. ¿Cómo lo saben -se pregunta HRW- si de todos esos asesinatos solo se investigaron 997 casos? Pero incluso cuando la justicia actúa no lo hace con rigor: de ese millar de averiguaciones previas sólo salieron 22 condenas… ¡¡de 45.0000 homicidios!! 

El documento, que señala el “fracaso” de la política del presidente Felipe Calderón, incluye testimonios que la prensa mexicana reproduce con titulares como estos: “Me empezaron a tocar el cuerpo”,  “‘Si quiero te mató’… y tuvo que confesar”, “‘Eviténse problemas’, dijo el coronel”.

También denuncia cómo el crimen y la inseguridad ha llegado a todos los ámbitos de la vida,  del gobierno a los periódicos, escuelas u hospitales (nadie se libra de las extorsiones), del ocio (la vida nocturna no existe ya en algunos lugares), a los negocios (las empresas de transporte, por ejemplo, reconocen off the record que gastan tanto en sus servicios de seguridad como en pagar las ‘cuotas’ para que les dejen pasar sin problemas por ciertos lugares y hasta el BBVA decía en una reciente rueda de prensa que  sólo en los países en guerra ha crecido la inseguridad  tanto como en México).

Asimismo, el informe explica cómo militares o policías contaminan y manipulan escenas del crimen, por ejemplo, para ‘sembrar’ armas a civiles abatidos y justificar así sus errores y cómo aunque crecen las denuncias en su contra no crece la justicia. Dos casos muy polémicos en los que estas prácticas quedaron al descubierto fueron el asesinato en marzo de 2010 de dos universitarios en pleno campus del Tecnológico de Monterrey,  a los que se quiso hacer pasar por sicarios, y la muerte de dos niños un mes después en un reten militar de Tamaulipas, un error que el ejército intentó justificar colocando armas la zona para simular que hubo un enfrentamiento con narcos.

Mientras tanto,  el gobierno insiste en que hace lo justo, en que los que violan los derechos humanos son los criminales (¿se olvida de que por eso se les denomina así, a diferencia de las supuestas ‘fuerzas de seguridad’?). Y está claro que entre aquellos que sufrieron vejaciones también hay culpables de delitos pero eso no justifica esas acciones, sino todo lo contrario, desacredita la actuación la ley y la justicia mexicana.

A Felipe Calderón  le quedan meses de gobierno y parece que no quiere pasar a la historia como el presidente que convirtió México en un territorio en guerra, sin líneas de fuego ni bandos definidos, lo que hace que la violencia llegue por cualquier lado y sea mucho más peligrosa. Por eso hace poco que inició un diálogo con las víctimas o algunas reformas legales que, aunque positivas, todavía están por concretarse (por ejemplo se acaba de aprobar en una comisión parlamentaria la ley para creación de una base de datos nacional de desaparecidos pero queda todavía un largo proceso legal y operativo para que esta petición que las víctimas llevan años exigiendo se convierta en realidad)

Los políticos, al final de sus días, siempre quieren lavar su cara y Calderón parece que ahora quiere convertirse en el ‘poli bueno’ de una estrategia en la que ha imperado la mano dura sin límites ni escrúpulos.

El informe completo está en http://www.hrw.org/sites/default/files/reports/mexico1111spwebwcover.pdf

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La Bestia

Es de hierro, ruge y devora personas…o las mutila.

‘La Bestia’ es el nombre con el que se conoce a los trenes de carga que cruzan México con indocumentados en el lomo. En uno de esos trenes iban los inmigrantes a los que se comió la tierra el pasado 24 de junio en Medias Aguas, Veracruz. Los que consiguieron culminar esa etapa del viaje, cuentan cómo el tren paró de repente en una zona solitaria, cómo hombres armados salieron de la nada y empezaron a meter a inmigrantes en las furgonetas que llevaban, cómo algunos escaparon escabulléndose entre los matorrales. 

El suceso tuvo poca o ninguna repercusión en los medios de fuera de México. La noticia repetida ya no es noticia es un drama. La Comisión Nacional de Derechos Humanos estima que los inmigrantes secuestrados cada año podrían llegar a los 20.000!!!!! sin que, en la mayoría de los casos, se conozca el paradero final de las víctimas.

Hola a tod@s

Abro el blog con la intención de mostrar aquí mi trabajo, ahora desde México. Como soy una gran analfabeta cibernética pido paciencia al intrépido que llegue a esta página todavía en construcción.

Me estreno con una noticia triste, el secuestro de 80 inmigrantes a su paso por el estado mexicano de Veraruz. La denuncia la acaba de hacer el padre Alejandro Solalinde, reconocido defensor de los derechos humanos, así que es más que creíble porque este hombre –como otros muchos menos conocidos– se está jugando la vida dando voz a los que no la tienen.  La historia no es nueva, se repite año tras año. Aquí teneis la muestra, un reportaje del verano pasado que explica el tema: “El sueño americano cabalga a lomos de una Bestia peligrosa”

 http://www.granadahoy.com/article/mundo/768466/sueno/americano/cabalga/lomos/una/bestia/peligrosa.html

Y una entrevista con Solalinde publicada en el dominical EPOCA el 16 de enero de 2011 en la que el sacerdote muestra su preocupación porque el crimen organizado está infiltrado en las más altas instancias del gobierno y hasta duda del máximo responsable de la policía federal. “¿Quién nos  asegura que Genaro García Luna no está de alguna forma apoyando los secuestros? ¿Cómo sé que no está en eso?”, se pregunta.

Lee la entrevista completa:

Solalinde: “Dudo de qué lado está la Secretaría de Seguridad mexicana”